Queen - Bohemian Rhapsody


   Desmenuzar Rapsodia Bohemia desde un principio implica comenzar por el título en sí mismo. 
    Rapsodia es una pieza musical (así como lo son las sonatas, sinfonías, conciertos, etc.), y cuando nos referimos a “bohemio” estamos hablando de una subcultura determinada vinculada a la Europa central, aunque es sabido que la acepción más frecuente esté vinculada a un movimiento cultural, que con el correr del tiempo se ha ido desvirtuando el verdadero significado. Entiendo a Rapsodia bohemia como un canto desesperado ante una situación adversa, a partir de allí puede darse lugar al debate acerca de su significado, el cual Freddie Mercury nunca quiso hacer público. De todos los rumores que he oído acerca del argumento central de esta pieza, voy a concentrarme en el que más convincente interpreto. Tengamos en claro que hay ciertas imágenes que se repiten a lo largo de los versos: la muerte, el Diablo, el alma.
Los primeros versos son imágenes, aquí no hay historia ni argumento. Son imágenes de desesperación, pero a la vez de apatía y desesperanza. “No escape from reality” es la más ilustrativa de todas y nos transporta a la escena de un muchacho que ya bajó los brazos, que se encuentra esperando lo inevitable y que ya nada realmente le importa. El vínculo directo que por defecto se sucede es la muerte.  Frente a ello muchos han supuesto que se trata de un enfermo de HIV, algo muy poco probable a mi entender teniendo en cuenta la época en que se escribió la canción. Lo más probable es que se trate de la espera de una ejecución, o de cualquier otra cuestión que vaya a causar inevitablemente la muerte.
El panorama se aclara en la segunda parte cuando el relato es más directo: “Mama, just killed a man…”. Estamos a punto de presenciar los sucesos que llevaron al personaje a llegar al estado descripto anteriormente.  Mató un hombre, etc. , y su decisión es fugarse, desaparecer por completo, entre penas, así se lo anuncia (o imagina anunciarlo) a su madre.

En los versos siguientes la historia parece continuar en otro escenario, tengamos en cuenta “too late, my time has come”: ha llegado la hora de enfrentar las consecuencias, las cuales provocan escalofríos. Esta cuestión puede interpretarse como una ejecución próxima; el condenado, encerrado en su celda, esperando lo peor. O bien libre, pero preparándose para entregarse (“face the truth”). Es controvertida la frase dado que “enfrentar la verdad” puede leerse como prepararse para dicha ejecución, o bien lidiar con la culpa y entregarse a las consecuencias, a la justicia.
La segunda parte de esta rapsodia contiene ciertos términos de no tan sencillo acceso, vamos a intentar aproximarnos a ellos:
-          Scaramouche: varias acepciones con esta palabra. En principio podemos decir que se trata de una novela (Rafael Sabatini), que entre otras cosas es una historia de venganza, muerte, y culpas. Por otro lado bien podría entenderse como una distorsión de “Scare much”, que sería algo así como “asusta mucho”. Otros sostienen que es un apócope de “escaramuza”, un tipo de enfrentamiento o pelea menor entre dos bandos
-          Galileo Figaro: son dos personajes distintos. Fígaro por un lado es el personaje de ópera (Bárbero de Sevilla, Bodas de Figaro, etc). Por otro lado Galileo Galilei, el reconocido astrónomo, físico y matemático. Probablemente los versos referidos a estas palabras sean los que más desencajan
-          Bismillah: es la expresión religiosa para llamar a dios (Alah) en árabe.
Continuemos ahora con esta parte de la canción. Estos versos deben ser interpretados en conjunto desde “I see a Little…” hasta “Beelzebub has a devil…”, dado que lo que manifiesta el personaje con sus primeras palabras tienen su explicación en las últimas. Tengamos en cuenta el constante juego de palabras de “we will not let you go”, y “let me go”. El personaje esta rogando para que lo dejen ir y no enfrentar las consecuencias, las cuales a esta altura denotan claramente que se trata de la muerte. El personaje le pide a Dios (Bismillah…) que lo deje ir, le ruega a Dios, y da la sensación que son coros de ángeles quienes le contestan que “no lo dejarán ir”, la misma negativa surge al pedirle a su madre. Sin embargo esto cambia cuando el pedido apunta al diablo, con quien parece haber un cierto intercambio; si Belcebú tiene un diablo reservado para él, esto quiere decir que ha vendido su alma al diablo a cambio de su libertad.
En los versos siguientes (la parte rockera) el personaje se justifica por lo hecho aludiendo que tenía que conseguir su libertad de alguna manea (“just gotta get out…”) y se excusa diciendo que no permitiría de ninguna manera ningún otro maltrato, ni tampoco les sería tan fácil coartarlo de su vida. Parte de esta justificación está vinculada también con el comienzo del tema, dado que al fin y al cabo, el personaje termina teniendo la misma sensación que al comienzo: Nada realmente importa.


Bohemian Rhapsody (Rapsodia Bohemia).
Letra y música:  Freddie Mercury
Incluído en el LP : "A night at the Opera" en 1975
                                                                                                                                              DR.






Rolling Stones - Beggar´s Banquet

  En 1968 Rolling Stones edita el sucesor de “Their Satanic Majesties Request”, tal vez uno de los discos más psicodélicos de su carrera.  Con Beggar´s Banquet (el banquete de los mendigos) comienza el acercamiento hacia ese estilo tan “Stone” hoy por todos conocidos, principalmente por el tema “Street Fighting Man”. Mucho tuvo que ver con esto la cada vez más marcada decadencia de Brian Jones en su rol tanto de compositor como de instrumentista, lo cual puede notarse al escuchar discos los trabajos anteriores y compararlos con el presente. Precisamente “Street…” fue uno de los singles, junto con “Jumping Jack Flash”, extrañamente no editado en ningún disco de estudio. Ambos temas tienen el sello de Keith Richards y sus atípicas afinaciones de guitarra para el rocanrol.
  El disco cuenta, además, con una pieza para mí fundamental, sobre la cual voy a centrar prácticamente todo el análisis de este disco (porque me gusta, y porque el tema lo merece): Sympathy for the devil. Musicalmente se trata de una “samba loca”, como una vez lo describió el mismo Richards, quien se luce tocando el bajo en esta composición.

  Un recorrido a través de ciertos momentos de la historia es lo que nos propone “Simpatía por el diablo” de los Rolling Stones.  La primera aclaración es la siguiente: el término “Sympathy” no significa precisamente simpatía, sino más bien comprensión o entendimiento. Se dice que la letra fue inspirada por una obra llamada “El Maestro y la Margarita”, de un novelista ruso llamado Mijail Bugakov, quien narra las andanzas del diablo por diferentes escenarios, bajo distintas apariencias. Profundamente cargado de ironía en varios fragmentos logra el efecto que una letra debe conseguir: prestarle atención y no poder dejar de oírla.
Simpatía… logra por momentos que nos olvidemos de la música y estemos pendientes todo el tiempo de ver como sigue la letra. Si es que alguien todavía no conoce la canción (o no le prestó la debida atención) es un tema para ir siguiéndolo, verso a verso, donde no hay grandes metáforas o construcciones difíciles de abordar; Jagger es directo con lo que nos quiere decir. Este discurso, como mencionaba, se encuentra plagado de sarcasmo, donde vemos equiparada la traición de Poncio Pilato a la muerte de Keneddy, a las peleas internas de los Beatles, y demás cuestiones que observaremos.
Haciendo a un lado el orden de los versos,  debo comenzar destacando uno de los más logrados son: “what´s puzzling you is the nature of my game”: lo que te confunde, es la naturaleza de mi juego.  Estos sucesos que se nos proponen a lo largo del tema (a partir de los cuales se nos sugieren tantos más no mencionados) nos plantea siempre la pregunta “¿por qué?”.  El porqué de las tragedias es acaso una de las principales preguntas del hombre, y no está mal suponer que es el mismísimo Diablo quien está detrás de ello, pero, lo que nos confunde, es la naturaleza de su juego. Todo el estribillo es irónico, no sólo eso, sino que ironiza al oyente y juega con su estupidez, si seguimos la estructura del tema. Nos narra un suceso, Estribillo, Otro suceso/s más, Estribillo, Suceso/s, etc…  Es decir que luego de presentada la situación (hecho funesto, trágico, etc.) el estribillo nos pregunta “¿Saben quién soy? ¿Saben quién está detrás de esto?”. Lo que en las palabras de Jagger sería “Pleased to meet you, hope you guess my name”.
  Veamos cuáles son los hechos que nos presentan. Todos parten a raíz de uno de los primeros versos “robé almas y fe de hombres”; el diablo en primera persona, nos contará cuáles (por elección propia de los Stones) son esas almas y fe que robó: Hizo que Poncio Pilatos no tuviera la suficiente influencia para que Jesucristo no fuera condenado, bastante duro y crudo, por estar al comienzo.  No hay mucho que aclarar sobre esto.
  Los versos que siguen requieren de un marco histórico importante a tener en cuenta, así como también ciertos conceptos: Nos sitúa aproximadamente en 1917 en San Petesburgo (también conocida como Leningrado), que fue una de las primeras ciudades de invasión al producirse la Revolución Rusa (o bolchevique, dependiendo del momento histórico). Esto supuso (en términos muy amplios) el fin del régimen de los zares, lo cual fue seguido por la llegada de los soviets al poder.  Mediante la invasión antes mencionada, se destituyó del poder a Nicolás II (el último Zar), quien fue asesinado junto a su familia, entre quienes estaba incluida su hija Anastasia. Sobre esto último han surgido controversias acerca de si Anastacia sobrevivió o no, pero esto no me compete ahora. Dentro de estos mismos versos nos aparece otro término poco frecuente: “Blitzkrieg” (tal vez más conocido por el tema de los Ramones Blitzkrieg Bop). Blitzkrieg no tiene una traducción exacta, sino que se trata de una clase de estrategia militar, un tipo de guerra fugaz (o “relámpago”), rápida y efectiva. Luego de clarificar estos términos y datos históricos, podemos comprender más claramente en dónde estuvo presente el diablo que describe Jagger.
  Las reminiscencias históricas se re dirigen nuevamente a la cuestión religiosa (muerte de Jesús, Cruzadas, reforma Luterana, etc.) dándonos a entender que todas las muertes que se dieron a lo largo de la historia por defender ideales religiosos. Reyes y reinas matando en nombre de su Dios. Frente a esto, el diablo sonríe. Al igual que frente a la muerte de Keneddy, un gran estigma para los estadounidenses, quienes luego de su asesinato comenzaban a echarse culpas mutuamente, amado y odiado. Y el diablo también estaba ahí.
Pero esto no termina aquí, porque a la misma altura que los Zares, Keneddy y Jesús, Jagger sitúa a los Beatles. Los Beatles son estos “trovadores” que acabaron matándose al volver de  Bombai (India). Tengamos en cuenta que luego de Revolver es que comienzan las fricciones internas de los Beatles, lo cual lleva a su disolución, aquí el diablo también estaba presente. A mi criterio es inteligente la ironía planteada por Jagger, pero desde otro punto de vista lo considero desacertado. Creo que situar a los Beatles a la misma altura que lo antes mencionado, deja a los Stones en una inferioridad de posiciones.
  El tema finaliza con ironías acerca de las comparaciones, y así como cada santo es pecador, policía criminal, etc. Así como todo es una contradicción, y así como el mal siempre está presente en cualquier cosa que sea buena, llámenlo Lucifer. Porque justamente por eso, por hacer que nada sea completamente noble, cien por ciento bueno, por eso mismo, merece cierto respeto. Y luego de presentados todos los hechos en los que se hizo presente, todo lo que provocó, y todo lo confusa que es su naturaleza, si le encontraras, mejor usa todos los buenos modales que sepas.
  Este disco tuvo dos portadas. La original mostraba un baño sucio y lleno de graffitis, la cual fue censurada y reemplazada por una simple portada blanca donde sólo figuraba el nombre de la banda y álbum en letra cursiva. Hoy por el mismo puede conseguirse con su portada original.
DR.


Rolling Stones - Beggar´s Banquet
(1968/ Decca Records. Producido por Jimmy Miller)
1. Sympathy for the devil, 2. No expectations, 3. Dear Doctor, 4. Parachute Woman, 5. Jigsaw Puzzle, 6. Street Fighting man, 7. Prodigal Son, 8. Stray Cat Blues, 9. Factory girl, 10. Salt of the Earth.

THE CLASH - LONDON CALLING

  Pocos discos de rock inglés tienen el contenido social y político de London Calling. Hoy en retrospectiva puede vérselo como una obra conceptual, aunque en su momento lejos haya estado de esa interpretación. Lo que propongo es un pequeño viaje a la Inglaterra de fines de los 70s, con las preocupaciones, temores y visiones del pasado, de este grupo de tipos provenientes del oeste de Londres.
  The Clash, en su comienzo, era una banda netamente punk como muchas otras de su época (Ramones, Sex Pistols), pero marcó la diferencia evolucionando no sólo hacia otros estilos, sino líricamente hacia otros conceptos y temas a tratar. Mientras que los Pistols cantaban “No future for you and me” (no hay futuro para vos y yo, en “God save the Queen”), los Clash hablaban de revolución, de la España franquista, del socialismo. Y mientras que los Ramones persistían en el estilo básico del punk rock de tres acordes distorsionados, The Clash comenzó a mamar otros estilos. Muy influenciados por el movimiento jamaiquino (Ska, Reggaee, Rocksteady) y con un cuasi coqueteo con la “new wave”, su sonido evolucionó de modo tal que no es posible encuadrar a “London Calling” en ningún estilo. Hay rock, reggae, punk, ska, pop, jazz, blues, rocksteady, y hasta géneros hasta ese entonces no definidos. La inquietud social de Joe Strummer (vocalista) y musical de Mick Jones y Paul Simonon (guitarra y bajo) hicieron de The Clash una banda que marcó una época y hasta hoy día siguen siendo influencias para muchos.

  Pasemos ahora a algunos de los datos históricos y contextuales de este álbum. Si bien son muchos y por una cuestión de espacio no abordaré todos, sí considero importante dar a conocer algunos para tener una idea de la cantidad de tópicos a los que se acercaban los Clash.
En sus temas hacen mención a ciertas tribus urbanas como los “Mods”, los “Rudys”, y los “Teddy Boys”, además de remitir varias veces a “Notting Hill”, lugar donde se producían varios disturbios por parte de la juventud.
  Los Teddy Boys eran una subcultura de jóvenes ricos bien vestidos, agrupados en pandillas y frecuentemente se enfrentaban con tribus rivales. Otra de estas eran los mencionados “Rudies”, que tienen una historia más interesante. En la Jamaica de los 60s comenzaban a llegar los primeros discos de RnB de EE.UU., y esto alentaba a los jamaiquinos a hacer su propia música. El primer ritmo netamente nacido allí fue el Ska. Una tribu urbana llamada “Rude Boys” bailaban Ska, pero de modo más lento, así fue que comenzaron a tocar el mencionado estilo pero con un Groove distinto y más calmo. A eso se lo llamó “Rocksteady”. Muchos Rudies (o Rude Boys) emigraron a Inglaterra llevando el mencionado estilo. Pero éstos también eran reconocidos por sus vestimentas al estilo “gangster” y sus enfrentamientos con la policía, los cuales continuaron en Londres. (Algunos dicen que la cruza de los mods y los Rudies, dio como resultado los Skinheads). Historias relacionadas con estas tribus urbanas podemos oírlas de temas como “Rudy can´t fail” y en varias más.

  Esta línea de grupos enfrentados con “el poder” es la que marca el pulso de “London Calling”. En “Clampdown” (no tiene traducción exacta, sería algo así como “la autoridad”), Clash nos llama para luchar contra el poder por parte de la clase obrera, haciendo referencia al “azul y marrón” (colores que toma como metáfora de uniforme de trabajadores), e invita a la revolución.
Algo similar ocurre con “Guns of Brixton”, donde se hace referencia a disturbios ocurridos en la mencionada ciudad, producto del descontento social de la época, y brutalmente reprimido por la policía. Acá vemos un ejemplo del perfil de “The Clash”, donde no nos dicen “Anarquía en el Reino Unido, no hay futuro, o quiero matar a todos”, sino que apuntan directamente a la represión militar/policial de la época con un espíritu de guerrilla: “When they kick out your front Doors, how you gonna come? With your hands on your head, or on the trigger of your gun?” (Cuando te tiren la puerta abajo, ¿cómo vas a salir? ¿Con las manos en la cabeza, o en el gatillo del arma?). Fuerte. Este mismo perfil toman en “Spanish Bombs”, un homenaje a la lucha revolucionaria en la Guerra Civil Española, donde se menciona entre otros a Federico García Lorca (reconocido escritor ejecutado en dicha dictadura). En este tema los Clash utilizando algunas frases en español, algo que retomarían más adelante con “Should I stay or should I go”. En otros temas ironiza sobre el consumismo y el capitalismo , como “Lost in the supermarket” y “Koka Kola”, donde juega mucho con la ambigüedad entre “coca cola” y “cocaína”, y nos dice “Koka adds life says the advertising world..” (la “Coca” te alarga la vida, dice el mundo de la publicidad).
Existe un personaje recurrente en los temas de The Clash, llamado “Stagger Lee” Stagger Lee era un taxista negro y proxeneta norteamericano, fallecido en 1912. Su leyenda es conocida por haber matado a un amigo suyo llamado Lyons, en una discusión navideña. Lyons critcaba a Stagger su ideología política y en un extraño gesto, le arrebató el sombrero a Stagger; dado que este no se lo quería devolver, Stagger tomó un arma y le disparó en el pecho. Se han tejido muchos mitos metafísicos sobre Stagger Lee (no voy ahondar acá), pero lo cierto es que The Clash resucitan su figura en canciones como “Jimmy Jazz” o “Wrong Em Boyo” (Boyo es un modismo inglés para decir “boy”), que a su vez es un cover de una banda jamaiquina llamada “Rulers”.

  London Calling fue lanzado originalmente como disco doble. Su portada es un homenaje al primer álbum de Elvis, por la tapa en blanco y negro y por los colores y ubicación de las letras rosa y verde. Realmente marcó mucho de lo que vino después, musicalmente impecable, y es para escucharlo de principio a fin  y siguiendo cuidadosamente las letras. Hay momentos donde valen las metáforas, y otros donde sirve ser directo. En este caso The Clash es directo y efectivo con el mensaje.

DR.
The Clash - London Calling
(1979/CBS Records. Producido por Guy Stevens y Mick Jones)
1 London Calling, 2 Brand new Cadillac, 3 Jimmy Jazz, 4 Hateful, 5 Rudie can´t fail, 6 Spanish bombs, 7 The right profile, 8 Lost in the supermarket, 9 Clampdown, 10 The guns of Brixton, 11 Wrong em Boyo, 12 Death or glory, 13 Koka Kola, 14 The card cheat, 15 Lover´s rock, 16 Four horseman, 17 I´m not down, 18 Revolution Rock, 19 Train in vain
Créditos: Joe Strummer (voz, guitarra, piano); Mick Jones (guitarra, piano y voz); Paul Simonon (bajo y voz), Topper Headon (batería). Invitados: Mickey Gallager (órgano), Orquesta Irish Horns (vientos)

Lou Reed - Transformer

  Hay mucha gente oscura, y extraña en toda la movida del Rock & Roll, y la música en general de los 60 y los 70, pero Lou Reed se lleva todos los premios, y a mi, me encanta.
Una personalidad más que interesante, a veces muy profundo y depresivo,  y por momentos una guitarra distorsionada te vuela los pelos. Una voz que transmite los mil y un estados, desconcertante, ciclotímico, oscuro y muy Roquero por las noches, pero cuando se despierta quizás sea Sunday Morning. Este disco tiene mucho que ver con lo que cosecho con la Velvet, en cuanto al aprendizaje, mas allá de que su primer disco solista fracaso y la critica lo mato,  todos sabían que Lou Reed iba a volver, y volvió, pero se trajo entre manos un disco, que muchos críticos de la época, lo calificaron y lo “bautizaron” como el irrepetible.   Lou Reed es un tipo con una clara ambigüedad sexual declarada a través de varias de las letras de la Velvet,  epoca en la que  se conoció y fue amigo de Andy Warhol, un artista mas que prestigioso, quien se encargo del arte de muchos discos, entre ellos el mítico Velvet Underground & Nico (el de la banana), un talentoso de verdad. Andy Warhol,, lo acerca a David Bowie, otro genio, con 25 años y en la cima de su creatividad, se encarga de aportar arreglos, coros y producir  el 2ª disco de uno de los músicos mas influyentes y escuhado por el. David Bowie, lleva con el a Mick Ronson, el guitarrista de los Spiders From Mars, la banda que acompañaba a Bowie, en ese momento. Ronson, un virtuoso al que nadie nombra, pero es un guitarrista increíble y un músico de la ostia, que se encarga de las cuerdas, incluido el bajo y el piano. Y falta uno, Iggy Pop. Destapala que estamos todos... El resultado, un disco irrepetible.

  Transformer se graba y edita en 1972. Este disco deja entrever la personalidad cambiante de Reed, pero esta vez salpicado de Glam en algunos temas, como Satelite of love, que refleja la compañía de Bowie y Ronson y estos la tenían clarísima en ese genero. Pero el protagonista es Lou Reed, es indiscutible que el disco esta creado, armado y escrito por el. Las canciones tienen su sello, mas allá de los arreglos que hayan aportado los demás participantes en la producción y grabación del álbum. Lou Reed seguramente no le guste a todo el mundo,  pero le voló la cabeza a una generación, es como un icono de la movida under y rockera de Nueva York en los años 60, un artista de verdad, con momentos y vaivenes como todos los artistas, como todas las personas.
  Uno de los temas mas profundos es Perfect Day, una genialidad a mi parecer, que le pone la música a la escena mas loca de "Trainspotting", cuando a Ewan Mc Gregor se le va la mano y se va para abajo en la alfombra, creo que no he visto mejor manera de fusionar una escena y una canción., gran forma de personificar a un aficionado a las noches de palpitaciones bajas y los días complicados. Esta como bonus track la versión acústica en guitarra, que es brillante también, pero la de la película es con el piano, las dos en el disco, por si te  quedabas con ganas.
 Lo mismo pasa con Hangin`Round, muy roquera con la banda, la guitarra eléctrica es una cosa de locos, y la rítmica que la sigue el paso sin parar, y en la versión acústica se convierte en una baladita potente, que no tiene mucho que envidiarle a la mencionada la primera.
Make Up, excelente, el bajo se lleva la canción, con una atmósfera similar a Walk on the Wild Side, con arreglos de voces que se transforman en  un cuelgue divino, un estilo mas que particular y un sonido poco tradicional.
   
  Transformer es una transformación y una evolución en la carrera del Viejo Lou.
Un tipo lleno de vicios, fetiches, misterio y  locura, por momentos depresivo y cansado de todo. Por momentos eufórico y roquero, dueño del Rock Neoyorkino y una actitud radical. Ey hooney!, take a walk on the wild side…

JP.
Lou Reed - Transformer
(1972/ RCA Records. Producido por David Bowie y Mick Ronson)
1. Vicious, 2. Andy´s Chest, 3. Perfect day, 4. Hangin round, 5. Walk on the wild side, 6. Make up, 7. Satellite of love, 8. Wagon wheel, 9. New York Telephone conversation, 10. I´m so free, 11. Goodnight ladies. Bonus tracks: Hanging round (acústico) y Perfect day (acústico)
Créditos: Lou Reed (guitarra, teclados y voz); Herbie Flowers (Bajo y Tuba); Mick Ronson (guitarra, piano y coros); John Halsey (batería); Ronnie Ross (Saxo barítono). David Bowie (coros)



Nirvana - Nevermind

   La primera vez que escuché Nevermind me partió la cabeza. No tengo otras palabras para definirlo. Sólo los conocía por el video de “Come as you are” que allá por 1992 a veces podía verse por TV. Alguien en el colegio tenía el CD de Nevermind me hice una copia en cassette (sí, en cassette…). Cuando lo puse y escuché los primeros cuatro acordes de “Smells like teen spirit” me di cuenta que estaba ante una de esas bandas “distintas”. O como suelo decir siempre: Nirvana fue la última gran banda. Nada nuevo ocurrió desde 1994.

   Su primer disco de 1989, “Bleach” (hoy un material necesario en cualquier colección), no fue bien recibido, ni por la crítica, ni por el público. Era más bien básico y desprolijo por momentos, sin contar que carecía de potencia (Sí… Nirvana carecía de potencia). Tal vez por un Kurt muy contenido, tal vez por su baterista, tal vez por el bajo nivel de producción del álbum.
   Lo cierto es que en 1991 Nirvana contaba con una nueva formación. Fuera de la banda su primer baterista Chad Channing, se incorpora David Grohl, quien le aporta otra energía. Grohl tenía potencia, técnica, habilidad y además muy buen aporte en los coros (recordemos que hoy por hoy, es el cantante de los Foo Fighters). Además, la producción estuvo a cargo de Butch Vig (miembro de Garbage , y también produjo discos de Smashing Pumpkins), quien le dio otro color al disco.
   Durante el proceso de producción de Nevermind las canciones parecían alejarse cada vez más del “punk rock” de garage del que venía Nirvana. Al principio ellos mismos temían que varios retoques de este proceso le quitaran frescura o potencia a su sonido, algo que como podemos apreciar hoy en día, no fue así. Era necesario despojarlo de suciedad para darle otra forma, sin que pierda su esencia. Un ejemplo de ello fue la duplicación de voces. Cuando se plantó duplicar la voz de Cobain en “Smells…”, Kurt dijo que bajo ningún punto de vista permitiría eso, dado que tornaría “artificial” el sonido de Nirvana. Dicen que para convencerlo, le contaron que hasta John Lennon había duplicado su voz en las grabaciones.

   Pero sin dudas lo más importante fueron las canciones. Por algún motivo Kurt Cobain tuvo una inspiración de doce temas increíbles, que mucho distaban de lo que había hecho en “Bleach”, hasta no parecen que fueran de la misma persona. Cómo un tipo que nunca estudió canto, que no sabía hacer solos de guitarra, y que conocía sólo los acordes básicos pudo ser dueño de tanta creatividad, no lo sé. Kurt resucitó al punk, pero se olvidó de los tres acordes básicos y del famoso “one, two, three, four”, todo esto, acompañado de verdaderas melodías. Le dio uno sonido furioso, duro para el rock pero sin llegar a heavy. Y tenía la más perfecta combinación de guitarras distorsionadas con adecuado uso de guitarra limpia con chorus. Ese fue el nacimiento del grunge (o grundge). Más que un estilo, un movimiento no sólo de camisas escocesas y bermudas. Nirvana le abrió las puertas a Pearl Jam, Alice in chains, Soundgarden, Stone Temple Pilots, e infinidad de bandas que si bien fueron contemporáneas, sólo pudieron catapultarse gracias a Nevermind (y lamentablemente para ellos, también opacadas por Nirvana)

  Respecto a las canciones, dudo que haya alguien que no haya escuchado aunque sea un tema de Nevermind. Parece mentira que algo tan furioso como “Smells like teen spirit” fuese producto de la inspiración en un desodorante. Kurt dijo una vez que al entrar a la habitación de la entonces su novia le dijo “Aquí huele a Teen Spirit”, dado que “Teen Spirit” era la marca de desodorante que ella usaba. Pero no sólo fue “Smells like teen spirit”. Nevermind parecía más un Greatest Hits que un disco de estudio.  Un álbum repleto de grandiosas melodías y frases alucinantes como “Sólo porque estés paranoico, no quiere decir que nadie te esté siguiendo” (Territorial Pissings). De letras oscuras e inquietantes (Polly, la historia de un secuestrador y su cautiva, o la descripción de una relación sado masoquista). De baladas acústicas (Something in the way, donde Kurt nos da un anticipo de lo que podían ser capaces en formato “unplugged”).

  Hoy por hoy, puede disfrutarse de una reedición del clásico de Nirvana con todos los tracks remasterizados. Además de rarezas, presentaciones en vivo, demos, ensayos, etc. Recomiendo volver a escuchar este clásico y pensar una vez más en la acertadísima metáfora de su portada, donde desde pequeños, ya comenzamos a ser tentados por el dinero (para luego ser atrapados y cautivos de él).

DR.
Nirvana - Nevermind
(1991. DGC Records. Producido por Butch Vig)
1. Smells like teen spirit, 2. In Bloom, 3. Come as you are, 4. Breed, 5. Lithium, 6. Polly, 7. Territorial Pissings, 8. Drain you, 9. Lounge act, 10. Stay away, 11. On a plain, 12. Something in the way.
Créditos: Kurt Cobain (guitarra y voz); David Grohl (Batería y coros); Chris Novoselic (Bajo y coros). Kirk Canning (Chelo en Something in the way)

Robert Johnson - King of Delta Blues Singers

   De alguna manera tenía (y quería) rendirle un homenaje a este tipo. Algunos dicen los Beatles y los Stones. Otros van más atrás y dicen Elvis o Chuck Berry. Otros van a las raíces del blues y van con Muddy Waters. Si el blues y el country tuvieron un hijo y lo bautizaron rock and roll, como a muchos les gusta decir, entonces, papá Blues, tiene que ser Robert Johnson. Músico, mito, leyenda, realidad, creador, genio, bluesman. El primero en la faz de la tierra.
   Desafío a quien lea esto a que encuentre una raíz anterior a Robert Johnson. Se pregunte entonces. ¿Robert hacía blues? O ¿Robert inventó El Blues?
   A los más racionales les diré. Tengo en cuenta las raíces del blues de los campos de algodón, de los esclavos traídos de África a los Estados Unidos, de los cantos de protesta, de las cornetas caseras, etc. Soy consciente que mucha de esa música también salía del alma. Pero era necesario Alguien que lo defina. Alguien que tuviese la humildad de los campos de algodón, la sensibilidad de aquel que no piensa sino siente, la técnica de aquel que no siente sino piensa. Aquel que llevase el blues en el alma. Esa tan preciada alma, llena de misticismo, y tan relacionada con la vida de Robert.
   Ahora bien, debo hacer la racionalidad a un lado. Porque cuando comencé a escuchar blues, lo mío fue una cuestión de sentimiento en su sentido más puro, desconocía las técnicas, estructuras, escalas, y demás cuestiones vinculadas con este género. Sencillamente me llegó, me tocó en alguna parte que sólo aquellos que aprecien y sientan este estilo podrán entenderme. El blues te llega al corazón y te parte la cabeza, no hay vuelta que darle. Y lejos estaba yo en ese entonces de saber que todo comenzó con Robert.
   En esta misma línea irracional, resumiré en pocas palabras a quienes no conozcan cómo es el mito de Robert Johnson. En medio de una infancia sumamente pobre y una muerte dudosa a los 27 años (clásico ya, en la historia del rocanrol), Robert desaparece un tiempo, y reaparece sabiendo tocar Blues. La leyenda dice que en el cruce de la Autopista 61 (Sí! La misma Highway 61 de Dylan!) y la 49, en Mississipi, Robert Johnson vendió su alma al diablo. En esta encrucijada, el Diablo se hizo presente y le otorgó este “don” de conocimiento e interpretación. Me pregunto entonces, conociendo este mito, ¿Realmente importa saber si esta historia es real o no? Yo soy de aquellos que elijen adherir a esta mágica y oscura leyenda.
   Técnicamente lo suyo era impecable, y abrió camino a muchos, a demasiados. Pionero en el uso del “slide”, que en un principio era de acero y fabricación casera, o bien utilizando el cuello de una botella. Precursor en la utilización de la síncopa y el contrapunto en la música popular (o en castellano, esos cortes de blues que tantos nos gustan), de la aplicación de la escala pentatónica (archi utilizada en el blues, country, rocanrol, heavy, etc.), y de variantes en la afinación de las cuerdas de la guitarra. Esto último, muy explotado por Keith Richards años después (Sí. Keith Richards afina distinto, por eso los temas de los Stones nunca suenan iguales cuando los sacamos en la guitarra!). La suma de todo esto dio lugar al “Rey del Delta Blues”, como era conocido Robert Johnson.
   En 5 días de sesiones de grabación, Robert tocó 29 temas (algunos discrepan de esta cifra, la realidad es que por la larga data, hay información que se desconoce). Su voz sonaba a lamento, a tristeza, pero también a pasión, a desenfreno, nada había sonado así hasta al momento. Nadie había cantado y tocado blues como él antes. Nadie.
   En realidad nunca grabó formalmente un disco, sino simplemente estos bluses, los cuales fueron recopilados en 2 o 3 ediciones que andan dando vueltas por ahí. En este caso elegí una de ellas, la cual me parece más completa y abordable (también existen otras donde hay outtakes, y canciones a medio terminar) para aquellos que todavía no conocen a Robert Johnson. En su repertorio vamos a encontrar cosas que seguramente conocemos por reversiones de otros artistas.
   Destaco a “Crossroads” (sigan la letra por favor, porque gran parte de su mito tiene que ver con esto. Crossroads significa Encrucijada), reversionada por Cream y John Mayer entre otros. “Walking Blues” (ahí está la raíz del blues señores!), reversionada por Clapton, Muddy Waters, y muchos más. “Rambling on my mind”. Escuhar “Me and the Devil Blues”, si aún estamos en la disyuntiva de creer o no en la leyenda de Robert Johnson.
    Otra cosa. Cuando escuchen las grabaciones de Robert, recuerden que eran sólo sus dos manos, nadie más, por más que resulte difícil creerlo.
   Cualquier opinión mía sobre la música del gran Robert, sería una falta de respeto. Y debo confesar que más de una vez, en la ruta, en las calles, cuando llego a una encrucijada en una de esas noches que parece el fin del mundo, recuerdo la historia de Robert, y me pregunto qué haría si el Diablo se  hiciera presente y me dijera: Robert, tu alma, por la música que cambiará el mundo.

DR.
Robert Johnson - The King of Delta Blues Singers
(Grabado entre 1936/1938. Editado por Sony en 1998)
1. Crossroads Blues, 2. Terraplane Blues, 3. Come on in my kitchen, 4. Walkin Blues, 5. Last fair deal gone down, 6. 32-20 Blues, 7. Kind hearted woman Blues, 8. If I had possession over judgment day, 9. Preachin Blues, 10. When you got a good friend, 11. Ramblin on my mind, 12. Stones in my passway, 13. Travellin Riverside Blues, 14. Milkcows Calf Blues, 15. Me and the devil blues, 16. Hell hound on my trail, 17. Travelling Riverside Blues (alternate)
Guitarra y voz: Robert Johnson